Lunes, 18 de diciembre
CANTO
“Harina, leche, huevos y miel, voy a hacer un gran pastel…”
Así empieza la canción que le vamos a dedicar al Niño Jesús.
Es muy goloso y, por eso, hoy, preparamos todo lo que necesitaremos para
cocinar nuestro postre y que “se chupe los dedos”.
Villancico Tres pastelitos: https://www.youtube.com/watch?v=s9-XUfZGTH8
ORACIÓN
Hoy,
Jesús, rezamoaría,
tu
madre y nuestra madre.
Nadie
te esperó con más deseo,
con más
ternura, con más amor.
Nadie
te recibió con más alegría.
También
nosotros queremos prepararnos así,
en el
amor y en el trabajo de cada día.
María Auxiliadora de los cristianos,
ruega por nosotros.
Martes, 20 de diciembre
CUENTO
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Hace tiempo que un viajero, en una de sus vueltas por el
mundo, llegó a una tierra. Le llamó la atención la belleza de sus arroyos que
cruzaban los campos, los sembrados.
Habiendo caminado ya un rato, se encontró con las casas del
pueblo, sencillas, coloridas y con puertas abiertas de par en par.
¡No podía creerlo! Él venía de un lugar muy distinto.
Se fue acercando pero su sorpresa fue mayor cuando tres
niños, hermanitos, salieron a recibirlo y lo invitaron a pasar.
Los padres de los niños invitaron al viajero a quedarse con
ellos unos días.
El viajero aprendió muchas cosas. Por ejemplo, a hornear el pan, trabajar la tierra, ordeñar las vacas,… pero había una cosa de la cual no podía descubrir el significado. Cada día y, algunos días, en varias ocasiones, el papá, la mamá y los hermanos se acercaban a una mesita donde habían colocado las figuras de María y José, una mulita marrón y un buey.
Despacito, dejaban una pajita entre María y José.
Con el correr de los días, el colchoncito de pajitas iba
aumentando y se hacía más mullido.
Cuando le llegó al viajero el momento de partir, la familia
le entregó un pan calentito y frutas para el camino, lo abrazaron y lo
despidieron. Ya se iba cuando, dándose la vuelta, les dijo:
- Una cosa quisiera llevarme de este hermoso momento
- Por supuesto -le contestaron-. ¿Qué más podemos darte
para el camino?
Y el viajero entonces preguntó:
- ¿Por qué, todos los días, iban dejando esas pajitas a los
pies de María y José?
Ellos sonrieron y el niño más pequeño respondió:
- Cada vez que hacemos algo con amor, buscamos una pajita y
la llevamos al pesebre. Y, así, vamos preparando para que cuando llegue el
niño Jesús, María tenga un lugar para recostarlo. Si amamos poco, el colchón
va a ser un colchón delgado y, por lo mismo, frío. Pero si amamos mucho, Jesús
va a estar más cómodo y calentito.
El viajero parecía comprenderlo todo. Sintió ganas de
quedarse con esa familia hasta la Nochebuena, pero una voz que oyó en su
interior lo invitó a llevar por otros pueblos lo que había aprendido y
conocido en esa tierra: nuevas labores y corazones sencillos, tan llenos de
amor, como los de esa familia
miércoles, 21 de
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Hoy vamos a prepararle otro regalo. Y utilizaremos,
de nuevo, envoltorios de magdalenas
(grandes y pequeños). Esta vez,
colorearemos, por ambas caras, de color rojo, los grandes y de color
verde, los pequeños. Después, uniremos dos grandes y uno pequeño en forma de
rosetón y, en el centro de cada uno, cada niño pegará su foto. Con todos los
rosetones juntos, construiremos una corona de Navidad preciosa.
Xoves, 22 de diciembre
AGRADECIMIENTO
Hoy, Jesús, nos ha tocado la Lotería.
¡Claro que sí! Qué mayor alegría, qué mayor premio,
qué mejor regalo que tu nacimiento en Navidad. Te estamos esperando con los
brazos abiertos.
Gracias por nacer cada año y por todo lo que nos
das.
¡FELIZ NAVIDAD!