sábado, 28 de octubre de 2017

SEMANA 30 OCTUBRE - 3 NOVIEMBRE

Lunes, 30 de octubre

En el nombre del Padre, de Hijo y de Espíritu Santo. Amén.

Quiero ser tu testigo, Señor

Jesús,
quiero ser tu testigo
y anunciar tu palabra.
Quiero vivir como tú me enseñas
y transmitir a los que me rodean
tus enseñanzas y tu mensaje.
Quiero ser honesto, justo, solidario,
decir siempre la verdad y vivir ayudando a los demás.
Dame mucha alegría para repartir entre todos
los que rodean.
Ayúdame a llevarte
a las personas que todavía no te conocen.
Quiero vivir como tú nos enseñas,
en mi casa, en mi escuela, con mis amigos,
Dame fuerzas para lograrlo.
¡Que así sea, Señor!

Padre nuestro…


Martes, 31 de octubre

En el nombre del Padre, de Hijo y de Espíritu Santo. Amén.

DIOS NOS INVITA A SER PLENAMENTE FELICES, A SER “SANTOS”

¿Sabéis quién es el mejor héroe de todos, alguien que no usaba antifaz ni llevaba una capa? Alguien cuyo poder más grande no era la fuerza sobrehumana ni la habilidad de atravesar paredes o teletransportarse, sino la capacidad de amar infinitamente hasta dar su vida por nosotros? Ese héroe es Jesús. El mejor de todos. Y sus mejores aliados son los que llamamos santos. Mañana celebramos su día. Ellos, a pesar de no tener visión de rayos x o lanzar telarañas de sus manos, han recibido dones divinos que pueden llegar a ser geniales. Mirad aquí algunos:


«No todos los superhéroes llevan capa, el mío lleva una cruz» (Anónimo)


JUEVES 2 DE NOVIEMBRE

En el nombre del Padre, de Hijo y de Espíritu Santo. Amén.

Día de Todos los Santos


¡Muy buenos días a todos!: algunos habréis estado en fiestas de Halloween y otros habréis estado en los cementerios, visitando a familiares. El día 1 de noviembre es la Fiesta de todos los Santos. Esta es una fiesta cristiana, y es que desde sus orígenes la Iglesia siempre recordó a aquellos cristianos que habían dado la vida por su fe y que habían vivido según los valores de Jesús.

Recordamos a todas las personas que gozan de la compañía de Dios en el cielo.
Santos no son sólo los que están en los altares. Son muchos los que han llegado a la meta del encuentro con el Padre. Y son personas normales, que se hicieron santos en el día a día, son padres y madres de familia que, a pesar de las dificultades, confiaron siempre en el Señor y transmitieron a sus hijos el don de la fe. Hoy es un día para dar gracias a Dios por tantas personas buenas que nos han precedido en la fe. Ellos también interceden por nosotros, a ellos también les puedes rezar
Seguramente conocerás a alguna persona buena que ha estado a vuestro lado… rézale a Dios por esa persona.



Recordamos agradecidos a los que abrieron caminos de felicidad antes que nosotros

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



El amor es servicio

Jesús amigo:
Gracias por todos los dones
que me regalaste.
Gracias por mi familia,
por mis amigos,
por las posibilidades que me das,
por conocerte y amarte.
Gracias, Jesús,
por mostrarme tu amor
en el cariño de los demás.
Te quiero pedir que me ayudes
a ser generoso
y a compartir toda mi vida
con los demás.
Ayúdame a dar muchos frutos.
Porque todo lo que me diste
es para compartir
y ofrecer a los demás.
Jesús quiero ser cada día
un poco más parecido a ti.

sábado, 21 de octubre de 2017

ORACIONES 23-27 OCTUBRE

LUNES 23 OCTUBRE. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO

Los misioneros, constructores de felicidad

La semana pasada hablábamos sobre la campaña del Domund y ayer domingo se recogía en la Iglesia dinero para ayudar a todas esas personas que no tienen lo imprescindible para vivir. Nosotros no nos damos cuenta de todo lo que tenemos y que nos hace felices, y de todo lo que podemos hacer para que los demás se sientan un poco mejor.

ORACIÓN


Señor, ayúdame a ser como tú me quieres y a mostrar con mis actos que puedo hacer feliz a los demás.





MARTES 24 OCTUBRE. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO

Somos misioneros de felicidad,
cuando trabajamos por la justicia


“¿Cuándo eres feliz?“  Somos más felices cuando hacemos algo por los demás; por ejemplo cuando ayudamos en casa a poner la mesa, cuando vamos con la abuela y la ayudamos con la compra, cuando me acerco en el patio donde un niño que a menudo veo solo, etc…

Terminamos la oración de hoy transmitiendo alegría y cariño al que más lo necesite. Pensemos quién hay entre nosotros que esté triste por algún motivo y acerquémonos a él ofreciéndole nuestra presencia y ayuda.

ORACIÓN

Que tu Palabra, Señor, eche raíces en mi corazón para que ayude a ser felices a los demás.



MIÉRCOLES 25 OCTUBRE. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO

Somos misioneros de felicidad,

cuando somos pacíficos

EVANGELIO: Mateo 5, 9

«Felices los que trabajan en favor de la paz, porque Dios los llamará hijos suyos»


LECTURA

Una maestra pidió a sus pequeños alumnos que contaran las buenas acciones que habían realizado en favor de los animales. Se oyeron historias verdaderamente conmovedoras. Y cuando llegó el turno de Adrián, éste dijo orgullosamente: "Bueno, pues yo una vez le pegué una patada a uno de la clase que había pegado una patada a un perro".


REFLEXIÓN


Hay quienes empiezan una guerra para acabar con todas las guerras, o utilizan la violencia para llegar al amor... Ninguno de los dos es buen camino. A la felicidad se llega por caminos de amor, de paz, de comprensión... Tú, ¿qué das? ¿Violencia, insultos, enfados... o perdón, amistad, ayuda…?

ORACIÓN

Tú nos has prometido tu paz, Jesús. Cuando sé que tú me amas incondicionalmente, siento la paz en mi interior. Regálame, Jesús, la paz interior para que pueda también crear paz en torno a mi persona.



JUEVES 26 OCTUBRE. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO

Somos misioneros de felicidad,
cuando nos preocupamos por los demás


Lucas 10, 29: «¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “... Un samaritano que iba de camino llegó junto al herido, y al verlo, se sintió conmovido. Se acercó a él, le vendó las heridas... y cuidó de él... Haz tú lo mismo»

LECTURA

En cierta ocasión, los diversos miembros y órganos del cuerpo estaban muy enfadados con el estómago. Se quejaban de que ellos tenían que buscar el alimento y dárselo al estómago, mientras que éste no hacía más que devorar el fruto del trabajo de ellos. De modo que decidieron no darle más alimento al estómago. Las manos dejaron de llevarlo a la boca, los dientes dejaron de masticar y la garganta dejó de tragar. Pensaban que así el estómago espabilaría. Pero lo único que consiguieron fue debilitar el cuerpo y se vieran en auténtico peligro de muerte.


REFLEXIÓN


Todos los miembros del cuerpo aprendieron la lección: al ayudarse unos a otros, en realidad trabajaban por su propia felicidad. ¿Creo que haciendo felices a los demás soy yo también feliz? Recuerdo alguna escena en la que me he sentido feliz cuando he ayudado a los que estaban conmigo.

ORACIÓN

Jesús, Tú eres mi amigo y me acompañas en mis caminos. Y puedo ver cómo amas a todas las personas. Regálame algo de tu fuerza, de tu nobleza, de tu amor y de tu bondad, de tu confianza y tu fe. Permanece hoy junto a mí, Jesús.

VIERNES 27 OCTUBRE. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO

Somos misioneros de felicidad,
cuando tenemos buenas intenciones

LECTURA: Los malos vecinos
Había una vez un hombre que salió un día de su casa para ir al trabajo, y justo al pasar por delante de la puerta de la casa de su vecino, sin darse cuenta se le cayó un papel importante. Su vecino, que miraba por la ventana en ese momento, vio caer el papel, y pensó:
- ¡Qué descarado, el tío va y tira un papel para ensuciar mi puerta, disimulando descaradamente!
Pero en vez de decirle nada, planeó su venganza, y por la noche vació su papelera junto a la puerta del primer vecino. Este estaba mirando por la ventana en ese momento y cuando recogió los papeles encontró aquel papel tan importante que había perdido y que le había supuesto un problemón aquel día. Estaba roto en mil pedazos, y pensó que su vecino no sólo se lo había robado, sino que además lo había roto y tirado en la puerta de su casa. Pero no quiso decirle nada, y se puso a preparar su venganza. Esa noche llamó a una granja para hacer un pedido de diez cerdos y cien patos, y pidió que los llevaran a la dirección de su vecino, que al día siguiente tuvo un buen problema para tratar de librarse de los animales y sus malos olores. Pero éste, como estaba seguro de que aquello era idea de su vecino, en cuanto se deshizo de los cerdos comenzó a planear su venganza.
Y así, uno y otro siguieron fastidiándose mutuamente, cada vez más exageradamente, y de aquel simple papelito en la puerta llegaron a llamar a una banda de música, o una sirena de bomberos, a estrellar un camión contra la tapia, lanzar una lluvia de piedras contra los cristales, disparar un cañón del ejército y finalmente, una bomba-terremoto que derrumbó las casas de los dos vecinos...
Ambos acabaron en el hospital, y se pasaron una buena temporada compartiendo habitación. Al principio no se dirigían la palabra, pero un día, cansados del silencio, comenzaron a hablar; con el tiempo, se fueron haciendo amigos hasta que finalmente, un día se atrevieron a hablar del incidente del papel. Entonces se dieron cuenta de que todo había sido una coincidencia, y de que si la primera vez hubieran hablado claramente, en lugar de juzgar las malas intenciones de su vecino, se habrían dado cuenta de que todo había ocurrido por casualidad, y ahora los dos tendrían su casa en pie...

Y así fue, hablando, como aquellos dos vecinos terminaron siendo amigos, lo que les fue de gran ayuda para recuperarse de sus heridas y reconstruir sus maltrechas casas.

ORACIÓN


Me gustaría, Jesús, vivir haciendo felices a los que están conmigo, pues Tú quieres que la felicidad esté en el corazón de todas las personas. Enséñame, Jesús, la manera de comportarme siempre según lo que me hable mi corazón.

                                                                                                     4ª SEMANA OCTUBRE                    ...