DESECHA
PASAR DE DIOS EN TU VIDA DIOS SIEMPRE ESTA CONTIGO
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LECTURA
Una
noche soñé que caminaba por la playa con Dios. Durante la caminata, muchas
escenas de mi vida se iban proyectando en la pantalla del cielo.
Con
cada escena que pasaba notaba que unas huellas de pies se formaban en la arena:
unas eran las mías y las otras eran de Dios.
A
veces aparecían dos pares de huellas y a veces un solo par. Esto me preocupó
mucho porque pude notar que, durante las escenas que reflejaban las etapas más
tristes de mi vida, cuando me sentía apenado, angustiado y derrotado, solamente
había un par de huellas en la arena. Entonces, le dije a Dios:
“Señor, Tú me
prometiste que si te seguía siempre caminarías a mi lado. Sin embargo, he
notado que en los momentos más difíciles de mi vida, había sólo un par de
huellas en la arena. ¿Por qué, cuándo más te necesité, no caminaste a mi lado?
Entonces
Él me respondió:
“Querido
hijo. Yo te amo infinitamente y jamás te abandonaría en los momentos difíciles.
Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas es porque yo te cargaba en mis brazos…”.
REFLEXIÓN
¿Dónde
podemos encontrar a Dios? ¿Haces cosas buenas para encontrarte con Dios todos
los días?
Había una vez un niño al que lo que más le gustaba en el mundo era
ganar. Le gustaba ganar a lo que fuera: al fútbol, a los cromos, a la
consola... a todo. Y como no soportaba perder, se había convertido en un
experto con todo tipo de trampas. Así, era capaz de hacer trampas prácticamente
en cualquier cosa que jugase sin que se notara, e incluso en los juegos de la
consola y jugando solo, se sabía todo tipo de trucos para ganar con total
seguridad.
Así que ganaba a tantas cosas que todos le consideraban un
campeón. Eso sí, casi nadie quería jugar con él por la gran diferencia que les
sacaba, excepto un pobre niño un poco más pequeño que él, con el que disfrutaba
a lo grande dejándole siempre en ridículo.
Pero llegó un momento en que el niño se aburría, y necesitaba más,
así que decidió apuntarse al campeonato nacional de juegos de consola, donde
encontraría rivales de su talla. Y allí fue dispuesto a demostrar a todos sus
habilidades, pero cuando quiso empezar a utilizar todos esos trucos que sabía
de mil juegos, resultó que ninguno de ellos funcionaba. ¡Los jueces habían
impedido cualquier tipo de trampa!
Entonces sintió una vergüenza enorme: él era bueno jugando, pero
sin sus trucos, fue incapaz de ganar a ninguno de los concursantes. Allí se
quedó una vez eliminado, triste y pensativo, hasta que todo terminó y oyó el
nombre del campeón: ¡era el niño pequeño a quien siempre ganaba!
Entonces se dio cuenta de que aquel niño había sido mucho más
listo: nunca le había importado perder y que le diera grandes palizas, porque
lo que realmente hacía era aprender de cada una de aquellas derrotas, y a base
de tanto aprender, se había convertido en un verdadero maestro.
Y a partir de entonces, aquel niño dejó de querer ganar siempre, y
pensó que ya no le importaría perder algunas veces para poder aprender, y así ganar
sólo en los momentos verdaderamente importantes.
REFLEXIÓN
A todos nos gusta ganar. Muchas veces decimos aquello de “lo
importante es participar” pero tratamos de ganar a toda costa. La pregunta es: ¿Es
bueno intentar conseguir ganar de cualquier forma a pesar de hacer trampas? Te
sientes a gusto ganando de cualquier forma?
En la selva de Chin Pum, todo era paz y alegría hasta que llegó
Jamina. Jamina era una jirafa altísima, con el cuello largo y flexible como un
bambú, que apareció un día cualquiera para acabar por enfadar a todos, pues era
el animal más curioso e indiscreto que nadie había conocido, y gracias a su
altura no había guarida o nido de animales que escapase a sus miradas.
Todo lo miraba y todo lo contaba, irritando a cuantos allí vivían,
hasta que consiguió poner a todos de acuerdo para darle una lección.
Por aquella época el gran Manuato, el mono más importante, decidió
trasladarse a unas antiguas ruinas, y arregló todo aquello para que fuese la
casa más acogedora. Jamina no pudo contener su curiosidad, y disimuladamente
una noche se acercó a la ventana. Por ella pudo ver al mono el tiempo justo
para ver cómo salía de la habitación, así que le siguió hasta otra pequeña
estancia, pero tampoco llegaba a ver bien, y tuvo que seguirle con la cabeza
por uno de los pasillos, y luego otra habitación, y luego otra.... Hasta que
Jamina no pudo seguirle más ¡Manuato había dado tantas vueltas, que la jirafa
tenía ahora un enorme enredo en su largo cuello!
Entonces todo el resto de animales, conocedores del engaño,
aparecieron para hacer ver a la arrepentida jirafa lo irritante de su
comportamiento. Y ante la vergüenza que ella misma sintió, decidió que a partir
de entonces dedicaría su largo cuello a cosas más útiles que tratar de
avergonzar a los demás.
REFLEXIÓN
-¿Te gusta saber cosas de los demás?
-¿Te gusta que la gente sea cotilla contigo?
-¿Crees todo lo que te cuentan?
VÍDEO: Lina,
la conejita desobediente: https://www.youtube.com/watch?v=DcGkUAbWAbQ
Había una vez un reino muy frío construido sobre nieve en el que
había un castillo que estaba hecho de hielo. Era un lugar tan frío que ni
siquiera el fuego que utilizaban sus habitantes para calentarse lograba
derretirlo. La causa estaba en la frialdad del corazón de los que allí vivían.
Todos tenían corazones de hielo. Especialmente el rey, que era déspota y
consentido.
Pero tal era el frío que salía de los corazones de aquella gente
que llegó un día en que el fuego del castillo finalmente se apagó. Aquello era
una tragedia. No había luz por la noche, ni lugar para cocinar los alimentos.
Necesitaban el fuego para vivir.
El rey mandó a un joven soldado que saliera a buscar fuego para
alimentar la chimenea del castillo.
-¡Y no vuelvas sin él!- le dijo.
El joven salió hacia la aldea con una lámpara y unas velas
apagadas en busca de alguien que le diera un poco de fuego. Se detuvo ante la
primera casa encontró, llamó a la puerta y dijo:
-¡Abrid! ¡El rey exige fuego para alimentar su chimenea!- gritó el
joven con tono impertinente.
Pero nadie le abrió la puerta, así que el soldado siguió
caminando. Encontró una segunda casa y volvió a llamar.
-¡El rey necesita fuego para alimentar su castillo!
Esperó un largo rato en la puerta, muerto de frío y sin recibir
respuesta alguna. Finalmente un hombre abrió la puerta con cierto recelo.
- El rey nunca se preocupa por su pueblo, ¿por qué habríamos de
ayudarle ahora?
Y cerró la puerta en las narices del soldado.
El joven continuó caminando pensando en las palabras de aquel
hombre. Al fin y al cabo tenía razón. Era normal que nadie quisiera ayudar al
rey. Pero el tenía que volver al castillo con el fuego. Se lo había dejado bien
claro el rey. Tenía que seguir intentándolo así que llamó a otra puerta.
- ¿Qué queréis? - contestó una mujer antes incluso de que hubiera
llamado
- Fuego, fuego para el castillo del rey, señora.
- ¿Sabes? No debería dártelo porque el rey no se lo merece. Pero
me da pena que vuelvas con las manos vacías y te encierre en las mazmorras…
Anda pasa.
La mujer le dio fuego al soldado y éste pudo encender la vela,
pero al poco rato de caminar con ella en la mano ésta se apagó. El muchacho no
lo entendía. No sabía que si había ocurrido eso era porque el frío de su
corazón la había apagado.
Intentó regresar a la casa de la mujer que había encendido la vela
pero había anochecido por completo y no pudo encontrar el camino. El joven
estaba desesperado. No podía volver al castillo sin fuego y cada vez tenía más
frío y hambre.
En ese momento, una joven pasó por allí y vio a aquel muchacho que
no dejaba de lamentarse de su mala suerte.
-¿Qué te pasa? Pareces triste.
-Soy un desgraciado -dijo él -. El rey me ha dicho que lleve fuego
al castillo y cuando por fin consigo a alguien que me lo dé se me apaga la
vela. ¡No puedo volver sin él!
-Tranquilo. Ven conmigo, yo te lo daré
El joven desconfió de la amabilidad de la muchacha pero aún así la
siguió. Llegaron a su casa y ella le Juntos le invitó a sentarse junto a la
chimenea para que entrara en calor.
- Sólo puedo ofrecerte pan duro, lo siento.
- Ya veo... imagino que querrás un buen puñado de monedas de oro
por dejar que me resguarde aquí y darme fuego.
- ¿Querer? ¿Por qué iba a pedirte algo? No quiero nada. Sólo
pretendía ayudarte.
- Ah, gracias entonces…. De donde yo vengo nadie te ayuda sin
pedirte algo a cambio.
- ¿De verdad? Aquí las cosas son de otra forma. Nadie tiene mucho,
pero nos ayudamos los unos a los otros para salir adelante.
- Ah… ¿Oye, te importa si paso la noche aquí? Estoy muy cansado
como para seguir andando hasta el castillo. Partiré mañana temprano.
Ambos se fueron a dormir pero el joven soldado continuó pensando
en las palabras de la muchacha: “Nos ayudamos los unos a los otros para salir
adelante”. Era una extraordinaria forma de ver las cosas y seguro que mucho más
felices así de lo que eran los habitantes del castillo.
- Tengo que encontrar la forma de ayudarle, se dijo.
Cuando a la mañana siguiente la muchacha se levantó se encontró la
mesa llena de pan, fruta, queso y leche. El soldado había madrugado para ir al
pueblo y comprarlo todo lo que pudo con unas monedas que había encontrado en
sus bolsillos.
-¡Muchísimas gracias! No sé cómo agradecértelo - dijo la muchacha
- Ya has hecho bastante. Gracias por todo.
El muchacho encendió su vela con cuidado y emprendió su camino de
vuelta. Tenía miedo de que volviera a apagarse pero esta vez no ocurrió. Cuando
llegó al castillo y prendió la chimenea sucedió algo sorprendente. La gente
empezó a sonreír y a ser amable de repente, y su corazón se llenó de paz y amor
por los demás. El rey dejó de ser déspota y la nieve desapareció para dar paso
a verdes y frondosos prados. El castillo de hielo se transformó en un castillo
de cristal donde el fuego de la chimenea no se apagó jamás.
REFLEXIÓN
Si
te hacen algo malo… ¿Deseas que le pase lo mismo a la persona que te lo ha
hecho? ¿Por qué?
Muchas
veces queremos devolver con la misma moneda a las personas que nos hacen algo
malo. Sin embargo, si les enseñamos a hacer las cosas bien, aprenderán de
nosotros y mejorarán.
VÍDEO:
Regalos de rabia y rencor: https://www.youtube.com/watch?v=ZLtdSoBUdcI
Hoy 25 de marzo, las Hijas de la Caridad renuevan sus votos y dan gracias a Dios, por su entrega, amor y dedicación a una vida plena y llena de FE.
Estas mujeres han consagrado su vida a Dios, dejaron sus familias y seres queridos para vivir el amor con mayúsculas y entregaron su vida a los demás.
Están al lado de los que sufren en hospitales, con los más desfavorecidos en albergues, con los grandes olvidados de la sociedad: los ancianos, con los más desamparados y ayudándonos a formar a los hombre y mujeres del mañana en nuestro Colegio.
Felicidades a todas las Hijas de la Caridad, que un día dijeron SI a Dios, con humildad y sencillez; en especial a todas las Hermanas de nuestro colegio, que las sentimos más cercanas.
Hemos comenzado las cuaresma, que son los 40 días antes de Semana Santa, dónde viviremos la muerte y resurrección de Jesús. Por ello, debemos prepararnos para esas fechas tan importantes para nosotros los cristianos. Debemos pararnos a reflexionar sobre nuestros comportamientos y actitudes en la vida cotidiana e intentar mejorar todo aquello en lo que fallamos, para que cuando llegue el momento de la PASCUA, poder estar listos para estar con Jesús.
Esta semana, el lema es : PREPARA TU CORAZÓN. Con ello os invitamos a que veáis vuestro interior y que analicéis las actitudes que tenemos cada día e intentar mejorarlas para poder amar a todos con un corazón limpio y sano.
LUNES 11 MARZO. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
cancion : https://www.youtube.com/watch?v=PDwp-M7E5UI QUIERO AYUDAR A TODOS
1.- Comenzamos nuestro ratito con Jesús haciendo como hacemos siempre que queremos hablar con Él: cerramos nuestros ojos... nos vamos quedando quietos... y le saludamos: “buenos días, Jesús, quiero hablar contigo, quiero escucharte...”
2.- Cuento de Caillou:
Caillou se levantó el lunes por la mañana con ganas de hacer buenas cosas. Sabía que quería volver con Jesús y para eso haría lo que hiciera falta. Saltó de la cama en cuanto su mamá lo llamó... empezó a ponerse la ropa con rapidez... tenía ganas de llegar al cole para ayudar mucho a su profe y así acercarse más a Jesús..., pero de pronto, su mamá lo llamó para que la ayudara a vestir a su hermanito pequeño. “¡Jo!”, pensó. “Si tengo que vestir a mi hermanito voy a tardar más en llegar al cole...” “¡Caillou, seguía diciendo su mamá, necesito que me ayudes...!”
Caillou se quedó parado, delante de la cama. Pensó que podía ayudar a su mamá o no hacerlo... y pensó en Jesús: ¿qué haría Jesús si su mamá le pidiera ayuda? Y, rápidamente, salió de dudas: “¡Ayudaré a mi mamá!” Voy a elegir bien para acercarme más a Jesús: ayudaré siempre a quien me necesite. Y Caillou pasó el día muy contento por haber ayudado a su mamá.
3.- Comentario del cuento con los niños. El objetivo es hacerles caer en la cuenta de que Caillou tuvo que elegir, que tuvo que pensar qué hacer: ayudar o no ayudar..., pero supo elegir bien.
4.- Terminamos rezando juntos el Padre nuestro. Le pedimos a Jesús que nos enseñe a ayudar a todos los que nos necesiten.
MARTES 12 MARZO. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
https://www.youtube.com/watch?v=PDwp-M7E5UI
QUIERO ESCUCHAR A TODOS
1.- Comenzamos nuestro ratito con Jesús haciendo como hacemos siempre que queremos hablar con Él: cerramos nuestros ojos... nos vamos quedando quietos... y le saludamos: “buenos días, Jesús, quiero hablar contigo, quiero escucharte...”
2.- Cuento de Caillou:
Caillou había decidido escuchar a todos. En la clase el profe le había castigado un día porque hablaba mucho, pero no escuchaba a nadie. Decidió que eso se había acabado. Seguro que Jesús se ponía muy contento si conseguía escuchar a todos...
El lunes les tocaba gimnasia. ¡Le encantaba jugar en el patio! Ese día iban a hacer cosas muy divertidas: se iban a subir en un banco y ¡no podían caerse! Caillou estaba muy entretenido intentando no perder el equilibrio... y, de pronto, el profe llamó a todos los niños para explicarles una cosa nueva, pero Caillou no quería ir... ¡lo estaba pasando muy bien y no quería hacer otra cosa!
De pronto, se acordó de lo que había pensado por la mañana temprano: quería escuchar a todos... ¡y ya se le había olvidado! Rápidamente se bajó del banco y se puso delante del profe. Quería escuchar atentamente lo que él dijera. Cuando el profe terminó de hablar, Caillou estaba muy contento: se había enterado muy bien de todo... ¡y seguro que estaba más cerca de volver con Jesús!
3.- Comentario del cuento con los niños. El objetivo es ayudarles a caer en la cuenta de la importancia de escuchar a las personas para reconocer así que son valiosas. Es importante también que caigan en la cuenta, de nuevo, deque Caillou tuvo que elegir escuchar. Pudo no hacerlo y, sin embargo, con esfuerzo, eligió escuchar.
4.- Terminamos rezando juntos el Padre nuestro. Le pedimos a Jesús que nos enseñe a escuchar a todas las personas para que se den cuenta de que para nosotros son importantes.
MIÉRCOLES 13 MARZO. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
https://www.youtube.com/watch?v=PDwp-M7E5UI
QUIERO HABLAR TODOS LOS DÍAS CON JESÚS
1.- Comenzamos nuestro ratito con Jesús haciendo como hacemos siempre que queremos hablar con Él: cerramos nuestros ojos... nos vamos quedando quietos... y le saludamos: “buenos días, Jesús, quiero hablar contigo, quiero escucharte...”
2.- Cuento de Caillou:
“¡Tengo mucho sueño, papá!”, Caillou se quejó aquella noche porque lo único que quería era dormir. Su papá le recordó que era amigo de Jesús y que los amigos tienen que hablar todos los días.
Caillou, que no tenía ganas de hablar con nadie, se dio la vuelta en su cama y, con los ojos cerrados, le dijo a su papá que no quería rezar. Su papá se levantó de la cama y le dijo: “Vale, Caillou, me voy, pero si cambias de opinión, me llamas y rezamos antes de que te duermas”. Caillou estaba seguro de que sólo quería dormir.
Su papá se fue. Se tapó, cerró los ojos y quiso dormir..., pero no podía... no dejaba de pensar en Jesús y en lo triste que estaría porque no había querido decirle buenas noches rezando. Así que, sin pensárselo más, se levantó de la cama y fue a buscar a su papá: “Papá, quiero hablar con Jesús antes de dormir...” Su papá fue muy contento y juntos rezaron.
Cuando el papá se fue, Caillou le dijo a Jesús: “Amigo Jesús, me alegro de haber rezado esta noche. Tenía sueño, pero sé que estar un ratito contigo es lo mejor que me puede pasar”. Y Caillou durmió tranquilo toda la noche sabiendo que, cada día, se acercaba un poquito más a Jesús y le quería más.
3.- Comentario del cuento con los niños. El objetivo es que reconozcan la importancia de la oración. Sólo así podemos ser verdaderos amigos de Jesús. Como estamos haciendo a lo largo de toda la Cuaresma es importante hacerles ver que Caillou eligió bien...
4.- Terminamos rezando juntos el Padre nuestro.
JUEVES 14 MARZO. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
https://www.youtube.com/watch?v=PDwp-M7E5UI
QUIERO PERDONAR
1.- Comenzamos nuestro ratito con Jesús haciendo como hacemos siempre que queremos hablar con Él: cerramos nuestros ojos... nos vamos quedando quietos... y le saludamos: “buenos días, Jesús, quiero hablar contigo, quiero escucharte...”
2.- Cuento de Caillou:
Caillou se levantó con mala cara. La noche anterior se había enfadado con su hermana y había peleado con ella: él estaba jugando con unos coches y ella se los quitó. Caillou tenía razón: su hermana se había portado mal, pero al ratito se acercó a él para pedirle perdón y, sin embargo, no quiso perdonarla. Así que por la mañana Caillou tenía muy mala cara, no quería estar enfadado más tiempo con su hermana, sentía que le dolía el corazón, que tenía una tristeza muy grande...
Después de desayunar, su papá les puso el abrigo y se fueron al colegio. Caillou iba con un poco de vergüenza y no se atrevía ni a mirar a su hermana, pero de pronto, respiró hondo y se lanzó: “Te perdono”. “¿Cómo?”, dijo ella. “Que te perdono, que hiciste mal con quitarme mis coches, pero luego me pediste perdón y yo no te hice caso. Te perdono y siento no haberte hecho caso antes.” “¡Yo también te perdono!”, respondió la hermana de Caillou.
Los dos hermanos se pusieron a saltar cuando iban camino del cole, contentos porque podían volver a jugar juntos y seguros de que Jesús estaba feliz al ver cuánto se querían.
3.- Comentario del cuento con los niños. El objetivo es ayudarles a caer en la cuenta de la importancia del perdón como espacio de encuentro con los demás. El perdón comoalgo esencial para los que queremos ser amigos de Jesús. Caillou decidió perdonar a su hermana y eso le hizo más libre, le acercó más a ella.
4.- Terminamos rezando juntos el Padre nuestro. Le pedimos a Jesús que nos enseñe a perdonar a los demás como Él lo hace con nosotros.
VIERNES 15 MARZO. EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMÉN
https://www.youtube.com/watch?v=PDwp-M7E5UI
ENSÉÑAME, JESÚS, A QUERER A TODOS
1.- Comenzamos nuestro ratito con Jesús haciendo como hacemos siempre que queremos hablar con Él: cerramos nuestros ojos... nos vamos quedando quietos... y le saludamos: “buenos días, Jesús, quiero hablar contigo, quiero escucharte...”
2.- Cuento de Caillou:
Antonio es el mejor amigo de Caillou. Siempre juegan juntos, les gusta hacer las tareas juntos, están juntos en el parque... ¡siempre lo pasan muy bien!
Un día llegó un niño nuevo a la clase de Caillou. Todos los niños se alegraron mucho de tener un nuevo compañero. También Antonio, el gran amigo de Caillou, estaba encantado con el niño nuevo. Antonio empezó a jugar con él, a ayudarle con sus tareas para que el niño no se sintiera solo. Al principio, Caillou también jugaba con ellos. Hasta que un día se enfadó y dejó de jugar con Antonio. Antonio, que quería mucho a Caillou, se acercó llorando a su profe y le contó que Caillou ya no quería jugar más con él. El profe habló con Caillou: “Profe, no quiero jugar más con Antonio porque él sólo quiere estar con el niño nuevo... y a mí ya no me hace caso”. Poco a poco, el profe le fue explicando a Caillou que lo que le pasaba a Antonio es que quería que el niño nuevo estuviese a gusto en el cole y que él tendría que hacer un esfuerzo por hacer lo mismo: “Caillou, es muy importante querer a todos, no debes olvidar que tenemos que querer a todas las personas, como hace Jesús”.
A Caillou no se le iba el enfado hasta que un día decidió que lo mejor era querer a todos, así como hace Jesús con cada uno de nosotros. Se acercó a Antonio y al niño nuevo, les pidió perdón y los tres juntos comenzaron a jugar.
3.- Comentario del cuento con los niños. Ayudar a los niños a caer en la cuenta de que tenemos que querer a todas las personas. Ayudarles también a ver que a Caillou le costaba querer al niño nuevo, pero que se fió e hizo un esfuerzo... y los tres salieron ganando.