Martes,
25 de septiembre
LECTURA
El árbol gruñón, aunque era el más grande del
bosque y no necesitaba de su sombra para nada, nunca la compartía con ninguno
de los animales, y no les dejaba sentarse cerca. Un año, el otoño y el invierno
fueron terribles, y el árbol sin sus hojas iba a morir helado. Una niña, que
había ido ese invierno a vivir con su abuelita, descubrió al árbol tiritando y
fue por una gran bufanda para abrigarle. El espíritu del bosque se le apareció,
y le contó por qué aquel árbol estaba tan sólo y nadie le ayudaba, pero, a
pesar de todo, la niña decidió abrigarle. La primavera siguiente, el árbol
había aprendido de la generosidad de la niña, y cuando esta se sentó junto a su
tronco, le dio la mejor de las sombras. El espíritu del bosque lo vio y fue a
contarlo a todos los animales, que a partir de aquel año pudieron tener siempre
la mejor sombra, porque el árbol aprendió que con seres generosos y amables el
mundo era un lugar mucho mejor para vivir.
REFLEXIÓN
En mi casa tengo una mamá, pero mis mamás son
dos... María es la madre que está con nosotros siempre, en nuestra
casa, en el cole, en la calle, en la clase,... ¿Has hablado alguna vez con
ella?, Cuéntale algo que te preocupa... Ella siempre te escuchará
ORACIÓN FINAL
Dios te salve María....
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