Lunes, 22 de octubre
UN INGREDIENTE PARA
EL CURSO
PEDIR AYUDA
PEDIR AYUDA
En el nombre del padre....
Había
una vez un niño listo y rico, que tenía prácticamente de todo, así que sólo le
llamaba la atención los objetos más raros y curiosos. Eso fue lo que le pasó con un antiguo espejo, y convenció a
sus padres para que se lo compraran a un misterioso anciano. Cuando llegó a
casa y se vio reflejado en el espejo, sintió que su cara se veía muy triste. Delante del espejo empezó a sonreír y a
hacer muecas, pero su reflejo seguía siendo triste.
Extrañado,
fue a comprar golosinas y volvió todo contento a verse en el espejo, pero su reflejo seguía triste.
Consiguió todo tipo de juguetes y cachivaches, pero aun así no dejó de verse
triste en el espejo, así que, decepcionado, lo abandonó en una esquina. "¡Vaya
un espejo más birrioso! ¡Es la primera vez que veo un espejo estropeado!"
Esa
misma tarde salió a la calle para jugar y comprar unos juguetes, pero yendo
hacia el parque, se encontró con
un niño pequeño que lloraba entristecido. Lloraba tanto y le vio tan
sólo, que fue a ayudarle para ver qué le pasaba. El pequeño le contó que había
perdido a sus papás, y juntos se pusieron a buscarlo. Como el chico no paraba de llorar, nuestro niño gastó su
dinero para comprarle unas golosinas para animarle hasta que finalmente, tras
mucho caminar, terminaron encontrando a los padres del pequeño, que andaban
preocupadísimos buscándole.
El niño se despidió del chiquillo y se encaminó al
parque,
pero al ver lo tarde que se había hecho, dio media vuelta y volvió a su casa,
sin haber llegado a jugar, sin juguetes y sin dinero. Ya en casa, al llegar a
su habitación, le pareció ver un
brillo procedente del rincón en que abandonó el espejo. Y al mirarse, se
descubrió a sí mismo radiante de alegría, iluminando la habitación entera. Entonces comprendió el misterio de
aquel espejo, el único que reflejaba la verdadera alegría de su dueño. Y
se dio cuenta de que era verdad, y de que se sentía verdaderamente feliz de
haber ayudado a aquel niño.
Y desde entonces, cuando cada mañana se mira al
espejo y no ve ese brillo especial, ya sabe qué tiene que hacer para
recuperarlo.
¿Nos
sentimos felices a la hora de ayudar a los demás? ¿Qué sentimos cuando alguien
necesita ayuda y no se la ofrecemos? ¿Ofrecemos nuestra ayuda a todos?
ORACIÓN
Gracias Señor
por tus bendiciones.
Gracias
porque me ayudas cada día a vivir con alegría.
Gracias
porque me ayudas a compartir con los demás y a ser feliz. Amén
Martes, 23 de octubre
UN INGREDIENTE PARA EL CURSO DISPONIBILIDAD PARA AYUDAR A OTROS
En el nombre del Padre.....
Reflexión
¿Estoy
siempre disponible para ayudar a los demás? ¿Me comporto adecuadamente con mis
compañeros? ¿Respeto a todos por igual?
“Las grandes oportunidades para ayudar a los demás raras veces
vienen, pero las pequeñas nos rodean cada día.
ORACIÓN:
Dios amoroso,
vuelve mis
ojos al prójimo,
que pueda ver
a cada uno como tú me ves a mí. Amén.
CANCIÓN:
MIÉRCOLES , 24 de octubre
VAMOS A HACERNOS MAYORES
En el nombre del Padre....
CUENTO
Tere Timbalitos era una niña alegre y artista con un gran sueño: llegar a tocar la batería en un grupo musical. Pero para conseguirlo había un gran obstáculo: Tere tenía que practicar mucho para hacerlo bien, pero justo al lado de su casa vivían un montón de ancianitos, muchos de ellos enfermos, en una residencia; y sabía que el ruido de tambores, bombos y platillos podía molestarles muchísimo. Tere era una niña muy buena y respetuosa, y buscaba constantemente la forma de practicar sin molestar a los demás. Así, había intentado tocar en sitios tan raros como un sótano enterrado, una cocina, un desván, o incluso una ducha, pero no había forma, siempre había alguien que se sentía verdaderamente molesto; así que, decidida a ensayar mucho, Tere pasaba la mayor parte del tiempo tocando sobre libros y cajas, y buscando nuevos sitios donde practicar.
Un día, mientras veía un documental de ciencias en la televisión, escuchó que en el espacio, como no había aire, el ruido no se podía transmitir, y decidió convertirse en una especie de astronauta musical. Con la ayuda de muchos libros, mucho tiempo, y mucho trabajo, se construyó una burbuja espacial: era una gran esfera de cristal, en la que una máquina sacaba el aire para hacer el vacío, y en la que sólo estaban su batería y una silla. Tere se vestía con un traje de astronauta que se había fabricado, se metía en la burbuja, pulsaba el de la máquina para sacar el aire, y... ¡se ponía a tocar la batería como una loca!
En muy poco tiempo, Tere Timbalitos, "la astronauta musical", se hizo muy famosa. Acudía tanta gente a verla tocar en su burbuja espacial, que tuvo que poner unos pequeños altavoces para que pudieran escucharla, y poco despúes trasladó su burbuja y comenzó a dar conciertos. Llegó a ser tanta su fama, que desde el gobierno le propusieron formar parte de un viaje único al espacio, y así se convirtió de veras en la auténtica astronauta musical, superando de largo aquel sueño inicial de tocar en un grupo.
Y cuando años después le preguntaban cómo había conseguido todo aquello, se quedaba un rato pensando y decía:
- Si no me hubieran importado tanto aquellos ancianitos, si no hubiera seguido buscando una solución, nada de esto habría ocurrido.
REFLEXIÓN
¿Cuándo es nuestro cumpleaños?
Durante este curso todos vamos a crecer de muchas formas. En altura lo primero, pero en sabiduría también y, no sólo en eso, sino también en sentimientos y en conocernos a nosotros mismos. Saber controlar nuestras reacciones y aprender a expresarlas.
VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=hNgfr5kHg5E
JUEVES, 25 de octubre
Vamos a aprender
En el nombre del Padre...
CUENTO
No quieras saber cómo Tom Cabeza Vacía llegó a
ser pirata. Resulta que él odiaba ir al colegio, y tener que estudiar y hacer
deberes, así que cuando el famoso capitán pirata Barbadepega pasó por su ciudad
buscando jóvenes marineros aspirantes a ser piratas, Tom se apuntó el primero.
Y es que en el barco de Barbadepega había que dedicar todo el tiempo a buscar
tesoros, y si se encontraba a alguien estudiando o leyendo se le encerraba en
el cuarto de las ratas para ser devorado por ellas.
Así fue como Tom inició su vida de pirata
buscatesoros. Pero era una vida difícil. Trabajaban duro limpiando y cuidando
el barco y, además, los mapas que encontraban llevaban siempre a pequeños
tesoros. Y después de repartirlos apenas conseguían lo suficiente para comprar un
poco de comida y algo de ropa, así que eran mucho más pobres que ricos. Eso sí,
Barbadepega les animaba constantemente con promesas de grandes tesoros y
canciones que recordaban que en aquel barco no hacía falta leer ni estudiar.
Pero un día alguien del barco le robó a Tom la
poca comida que le quedaba, y dos días después sintió tanta hambre que decidió
entrar al cuarto de las ratas para comerse una. Nadie se atrevía a acercarse
allí, y Tom lo hizo de noche y a escondidas. Pero, al entrar, no encontró ni una
sola rata, sino un cuarto secreto, limpio y recogido, lleno de… ¡libros!
Entonces oyó unas voces que se acercaban y solo pudo esconderse y escuchar…
Cuando salió del falso cuarto de las ratas Tom
estaba furioso. Barbadepega y su contramaestre eran unos estafadores.
Estudiaban y leían sobre antiguos y fabulosos tesoros, pero los buscaban a
escondidas de todos y se los quedaban para ellos. Para sus marineros solo
dejaban ridículos tesoros que ellos mismos escondían de vez en cuando. Pero no
era esto lo que más enfadó a Tom: lo que de verdad lo llenó de rabia fue oír
cómo Barbadepega se reía de sus incultos marineros y sus cabezas vacías, de lo
fácil que era engañarles, y de lo tontos y pobres que seguirían siendo siempre
por haber dejado los estudios para irse con un pirata.
Aquello espabiló a Tom que, desde ese momento,
esperaba cada noche a que todos durmieran para visitar el cuarto de las ratas,
donde pasaba el tiempo estudiando todo tipo de libros. Pronto se dio cuenta de
que aprendiendo sobre tantas cosas se le ocurrían mejores ideas, y encontraba
formas de hacer casi todo mejor y más rápido, aunque él disimulaba
comportándose como el más tonto de los marineros. Y cuando, al cabo de algunos
años, comprobó que ya era capaz de averiguar dónde se escondían los tesoros,
incluso antes que Barbadepega, decidió abandonar el barco pirata. Justo una
semana después, ocurrió lo inimaginable: por primera vez alguien se adelantó a
Barbadepega, y cuando este llegó el tesoro ya no estaba. En su lugar solo
encontraron una calavera hueca de sonrisa burlona, colocada sobre una montaña
de libros.
Aquel se convirtió en el escudo de Tom Cabeza
Vacía que, con lo que ganó con su primer tesoro, compró su propio barco y buscó
su propia tripulación. Pero, al contrario de lo que hacía Barbadepega, él solo
admitía gente estudiosa. Y, en lugar de engañarles, les animaba a buscar los
tesoros con él, y compartía con ellos la mayor parte de lo que conseguían. El
resultado fue que, entre tanta gente sabia, encontraban los tesoros mucho
antes, y el malvado Barbadepega solo llegaba a tiempo de encontrar cabezas
vacías y burlonas cada vez que intentaba descubrir un nuevo tesoro. Y ni sus
más pegadizas canciones, ni sus más exageradas promesas, pudieron impedir que
todos sus marineros le abandonaran para retomar sus estudios y tratar de
conseguir una plaza de pirata sabio en el famoso barco de Tom Cabeza Vacía.
REFLEXIÓN
A lo largo de este curso, vamos a aprender un montón de cosas junto a las
personas que están a nuestro lado. ¿con quién nos apetece aprender más? ¿Qué
queremos aprender sobre todo? ¿quién nos va a ayudar?
VÍDEO: https://www.youtube.com/watch?v=rtfKGFl6sUc
ORACIÓN:
Jesús, amigo nuestro
Antes de empezar la jornada te
saludamos,
Te damos gracias, simplemente por
abrir los ojos
Y ver lo que nos da la vida.
Te damos las gracias por los padres y
hermanos,
Por los amigos y por la luz que nos
ilumina.
Gracias por la escuela, por el colegio
y por todos los
Maestros que nos ayudan y nos
enseñan..
Vengo, a ti, Señor, para que pongas tu
mano
En mi hombro al comenzar la jornada.
Ayúdame en el día de hoy, a aprender
todo lo que esté
En mi mano, gracias por la sabiduría y
la inteligencia que les das,
Dame
facilidad para entender y aprender.
Viernes, 26 de octubre
Vamos a hacer amigos
En el nombre del Padre...
CUENTO:
Fip era un dragón diferente. No tenía el
aspecto terrorífico de sus primos y hermanos. Siempre estaba alegre y de buen
humor. Y no escupía fuego. Y es que Fip, al contrario que todos los demás
dragones, tenía corazón. Era tan chiquitito que nadie sabía que lo tenía, y lo
reservó para poder querer a un amigo.
Por miedo a que se le llenara un corazón tan
pequeño, eligió hacerse amigo de una hormiga. Se sintió feliz teniendo una
amiga, y resultó que aún le quedaba libre un pedacito de corazón. Lo usó para
hacerse amigo de un ratoncillo, que tampoco lo gastó del todo, y detrás le
siguieron un pájaro, una liebre, una oveja, un oso y otros animales. Fip empezó
a sospechar que el cariño por sus amigos nunca llenaría su corazón, y dejó de
preocuparse por su tamaño. Hizo tantos amigos como pudo y se convirtió en un
dragón feliz.
Lo que no sabía Fip era que, igual que el odio
encoge los corazones, el amor los agranda. Su corazón creció tanto que los
demás dragones terminaron por descubrirlo. Llenos de rabia y envidia lo
encadenaron para abrasarlo. Mientras las cadenas lo sujetaban para que no
volara más que unos metros, decenas de dragones lo rodearon listos para lanzar
sus llamas. Fip pensó en sus amigos y la pena que sentirían por él, y decidió
luchar. Cerró los ojos y con todas sus fuerzas trató de lanzar la primera
bocanada de fuego de su vida…
No lo consiguió. Él no escupía fuego. Pero un
ruido como de agua le hizo abrir los ojos. A su alrededor los dragones miraban
asombrados y empapados. De la boca de Fip había surgido un río más poderoso que
el fuego de mil dragones. Sorprendido, volvió a intentar escupir agua, pero
esta vez surgieron rayos que rompieron sus cadenas. Al tercer intento sopló un
viento envuelto en aromas de flores que secó a los dragones y arregló el
desastre causado por su río. Ante el asombro general, Fip siguió soltando por
su boca todo tipo de regalos y bendiciones, tan poderosos que lo convirtieron
en el rey de las montañas.
Así fue como los dragones descubrieron que
tenían un corazón diminuto y lleno de ira que solo escupía fuego. Pero ahora,
gracias a Fip, sabían que podía escupir cualquier cosa. Solo había que vaciarlo
de odio y de rabia para poder llenarlo de amigos.
REFLEXIÓN
¿Cuantos
amigos tienes?
Dime
tres amigos de la clase que te hayas hecho
Dime
tres cosas buenas de ellos
Dime
una cosa que te gustaría cambiar de ellos
CANCIÓN: SOMOS AMIGOS https://www.youtube.com/watch?v=ruNkpEdPy3A
ORACIÓN FINAL
Gracias, Dios,
por los amigos que me has dado.
Ayúdame a pensar
en lo que pueda darles, en ayudarles
y en compartir con ellos las alegrías y las tristezas.
y en compartir con ellos las alegrías y las tristezas.
Ayúdame a tenerlos en mi camino
toda la vida.
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